La Navidad de Vigo homenajeará este año a una pieza central de su historia industrial: el Citroën 2CV. El mítico «dos caballos», que se fabricó en la ciudad durante 25 años, regresará a las calles en forma de gran set de luces en la calle Policarpo Sanz, en pleno kilómetro cero del alumbrado, según adelantó Metropolitano el 7 de noviembre. Será, en la descripción de Metropolitano, «un vehículo rojo y blanco -los colores de Vigo-», coronado por un árbol navideño, y se instalará en el mismo pasillo de luces en el que estarán la caseta de Papá Noel y la calle de Disney+.
La pieza llega en un momento simbólico: Citroën acaba de presentar en el Salón del Automóvil de París el 2CV Concept, una reinterpretación eléctrica del modelo que debería comercializarse a finales de 2028, según contó Euronews el 12 de octubre. Mientras la marca prepara ese regreso, la Navidad de Vigo hace su propio guiño al coche que puso a rodar la fábrica de la Zona Franca en 1958. Será, a la vez, decoración y monumento: un recordatorio luminoso, en plena calle, de que la ciudad industrial y la ciudad de las luces son la misma.

Un Citroën 2CV como el que la Navidad de Vigo recupera como set de luces en Policarpo Sanz. Imagen de archivo de 2020; no corresponde al montaje de Vigo. Foto: Frank Schuengel, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.
Así será el set del 2CV en Policarpo Sanz
El homenaje tomará forma de «gran set de luces»: un dos caballos rojo y blanco con un árbol de Navidad sobre él, instalado en el pasillo iluminado de Policarpo Sanz, según la información publicada por Metropolitano. La ubicación lo coloca a unos pasos del reloj de la cuenta atrás inaugurado este sábado y del Papá Noel gigante de unos cinco metros que ya luce en la calle, en la que este año se concentran buena parte de las novedades del programa. Metropolitano describe el vehículo como «rojo y blanco -los colores de Vigo-», una lectura cromática que es de ese medio, no del Concello, que no ha detallado el diseño.
El medio que lo adelantó da por hecho que será uno de los sets más fotografiados de esta edición, y no le falta motivo: para muchos vigueses y viguesas, el 2CV fue el primer coche que condujeron, «ese que uno nunca olvida», escriben Ángel Vila y Sara Rodríguez en su pieza. Todavía no hemos verificado el montaje de la instalación sobre el terreno; a 8 de noviembre no consta fecha exacta de montaje publicada, así que conviene darla por anunciada y pendiente de confirmación visual en los próximos días.
La pieza encaja en el diseño general del alumbrado de este año, que incluye 50 elementos lumínicos tridimensionales repartidos por la ciudad, según el repaso de la programación de VigoÉ, además de techos de luz con paraguas en rotondas y plazas. De esas figuras, el 2CV será probablemente la más viguesa de todas: la única que nació de una cadena de montaje de la Zona Franca.
El set se suma a una edición en la que Policarpo Sanz acumula protagonismo: allí está la caseta de Papá Noel y del Cartero Real, allí llegará la instalación tridimensional de Disney+ y allí corre desde ayer la cuenta atrás oficial hasta el 25 de diciembre.
El coche que puso a rodar «La Citroën» de Vigo
El vínculo entre Vigo y el 2CV se firmó el 28 de septiembre de 1957, en el salón de juntas del Consorcio de la Zona Franca: ese día se rubricó el convenio para instalar la factoría en la subzona 1-A de Balaídos, tras lo que FARO calificó entonces de «ímprobas negociaciones». El alcalde, Tomás Pérez Lorente, dijo que en sus nueve años de mandato aquel era «el día de mayor satisfacción», según el rescate histórico que publicó Faro de Vigo en 2012. El 10 de abril de 1958 se colocó la primera piedra de la planta de Balaídos y ese mismo día, en el taller provisional del Puerto, finalizó el ensamblaje del primer vehículo Citroën fabricado en España.
El modelo empezó a ensamblarse en la ciudad en su versión comercial, la furgoneta AZU, todavía en los almacenes de Montero Ríos de la Zona Franca y de la mano de Citroën-Hispania, según el repaso de Metropolitano; la nota oficial de Stellantis con motivo del 75 aniversario confirma que aquella primera producción fueron furgonetas 2CV del modelo AZU. La planta nació en un almacén prestado por Aduanas en marzo de 1958 y sus primeras 400 unidades fueron furgonetas AZU; en agosto de 1959 comenzó el traslado a las nuevas naves de Balaídos, que entraron en funcionamiento el último día de ese mes, según El País y el repaso histórico de Faro. A finales de 1959, Citroën ya disponía de 35.000 metros cuadrados cubiertos en la Zona Franca.
El arranque tuvo incluso su propio plan social: el almacén adquirido por el Consorcio en los muelles comerciales se usó primero como taller provisional para la especialización de operarios, y la empresa se comprometió a dar colocación preferente a los vecinos de la parroquia de Matamá que habían vendido sus fincas para las primeras plantas industriales, según el relato de Faro. Los nuevos trabajadores hacían sus prácticas con teoría mecánica en los talleres del Colegio Hogar de la Caja de Ahorros, en San Roque. En 1965 la factoría doblaba la superficie inicial de sus talleres, y en 1966 la Zona Franca le concedió una nueva ampliación de más de 200.000 metros cuadrados.
El modelo turismo se incorporó después y rodó por la cadena viguesa durante 25 años: en total se ensamblaron en la ciudad 280.000 unidades del 2CV, según el dato que publicó El País en 2009. Aquella furgoneta gris se convirtió además en una presencia cotidiana en las carreteras españolas: fue durante décadas el vehículo habitual de Correos y Telégrafos y de la Compañía Telefónica Nacional de España, e incluso la Guardia Civil y las unidades de Montaña del Ejército utilizaron el 2CV Sahara, una versión 4×4 con dos motores, uno para las ruedas delanteras y otro para las traseras, según el repaso histórico de Stellantis.
La saga viguesa creció alrededor del 2CV: en 1971 se añadieron al polígono de Balaídos los modelos AK, Dyane 6 y Mehari, según El País. Los años 80 trajeron la primera línea robotizada, para los Visa, BX, AX, Peugeot 505 y la furgoneta C15, un modelo que, en palabras del periódico, «triunfó como sólo lo ha hecho el 2CV».
La huella del modelo en Vigo no se quedó en la fábrica. Generaciones de vigueses aprendieron a conducir en un dos caballos, y la planta que lo fabricaba, hoy perteneciente a Stellantis, sigue siendo uno de los motores económicos de la ciudad casi 70 años después: en 2009 era ya la primera factoría del grupo PSA en producción y la segunda de Europa, según El País. Su récord absoluto llegó en 2007, con 547.082 coches montados, un récord español: al conocer la cifra, el entonces director de la planta se encogió de hombros y soltó un «Mañana tenemos que hacer 2.300 más», según contó el periódico. Dos años después, en 2009, la producción bajó a 380.000 unidades. Que la Navidad oficial le dedique uno de sus sets centrales reconoce en la calle esa parte de la memoria de la ciudad.
Un mito nacido en París en 1948
El 2CV se presentó en el Salón del Automóvil de París de 1948 tras una década de desarrollo, con una Guerra Mundial por medio, en la que Citroën probó toda clase de soluciones: brazos de suspensión de magnesio, puertas circulares, faros inspirados en las luciérnagas, techo de tela, ventanillas de mica y carrocería de aluminio ondulado. Se rechazaban los prototipos que ofrecían demasiado confort, y el único capricho se concedió en la tapicería, atendiendo una recomendación de la esposa de Pierre Boulanger, el director general artífice del proyecto, según la nota de Stellantis.
El pliego de condiciones era tan humilde como exigente: cuatro ruedas debajo de un paraguas, capaz de transportar un cesto de huevos por un campo arado sin romper ninguno, cargar 50 kilos de mercancías, ser fácil de conducir para alguien sin experiencia, barato de mantener y con un consumo máximo de tres litros a los cien, todo con tracción delantera. Boulanger lo descubrió ante el público con una frase rotunda: «Aquí está el coche del futuro». La audiencia, encabezada por el entonces presidente de la República francesa, Vincent Auriol, se quedó patidifusa ante la peculiar estética del modelo, y los comentarios fueron de «horrible» a «divertido», según la propia crónica de la marca. La prensa de la época no fue amable con su diseño, y las tres unidades expuestas ni siquiera tenían motor; la intriga se resolvió al año siguiente, cuando el modelo enseñó su bloque de 375 cm3 refrigerado por aire, con cuatro velocidades y 9 CV.
Si en los primeros años solo se fabricaba en gris, después llegó una paleta extensa de colores, algunos muy vivos, y miles de personas que no necesitaban un coche tan económico lo adoptaron por su diseño, su filosofía y su sencillez, hasta convertirlo en sinónimo de libertad y de un estilo de vida alejado de los corsés del pasado, según el repaso de la marca. Los cambios más notables en su carrocería fueron el sentido de apertura de las puertas en 1964 y la tercera ventanilla lateral de algunas versiones.
El coche apenas cambió en 42 años de vida comercial: los frenos de disco delanteros no fueron necesarios hasta los años 80 por lo ligero que era, y las series especiales, como el Sport, el Charleston o el Cocorico, aportaron color a una silueta casi inmutable, según la marca. El coche campesino acabó teniendo además una insospechada vida de aventura: protagonizó raids como el París-Kabul-París de 1970 o el Raid África de 1973, y cultivó una vertiente deportiva con el campeonato 2CV Cross, que se sigue disputando en Francia; en España compartió las delirantes carreras de Pop Cross con el Mehari y el Dyane 6, dos modelos que también se llegaron a montar en Vigo, según El País. El cine le dedicó incluso una película: «Sor Citroën», la comedia protagonizada por Gracita Morales en 1967.
En Vigo, el relevo del modelo fue igual de longevo: la planta pasó por el Visa, el BX, el AX y los Berlingo y C4 Picasso de nuestro tiempo, hasta superar los diez millones de coches fabricados en diciembre de 2009. El País contó aquel hito a través del comprador de la unidad redonda, un valenciano llamado Enrique Cuesta que recibió una llamada del departamento de márketing y acabó viendo en directo cómo se montaba su Gran C4 Picasso gris en la cadena viguesa.
La producción mundial terminó el 27 de junio de 1990 en la planta portuguesa de Mangualde, tras 41 años y más de cinco millones de unidades vendidas en todo el mundo, según Stellantis. Las regulaciones medioambientales y de seguridad, y el encarecimiento de una fabricación muy manual frente a las cadenas robotizadas, habían ido cerrando su mercado.
El regreso eléctrico que prepara Citroën
Casi cuatro décadas después de su desaparición, el 2CV vuelve a primera línea. Citroën presentó en el Mondial de l’Auto de París, que abrió sus puertas del 13 al 18 de octubre, el 2CV Concept, una versión totalmente eléctrica que conserva el capó en forma de V, el parabrisas vertical y los faros redondos del original, según contó Euronews.
La nota oficial de Stellantis lo describe como un prototipo eléctrico, minimalista y asequible que anuncia un futuro modelo de la gama Citroën en 2028, fabricado en Europa, con un precio de salida previsto de unos 15.000 euros y un peso controlado que apunta a una tonelada, con una batería más pequeña adaptada al uso diario. En el terreno de lo no confirmado por la marca, la crónica de Euronews sitúa la comercialización a finales de 2028, coincidiendo con el 80 aniversario del modelo original, y apunta que no se descarta una versión furgoneta. «El 2CV se ha convertido en un icono, no por lo que tenía, sino por lo que permitía hacer», declaró en la presentación Xavier Chardon, director general de Citroën, según la crónica de Euronews.
El prototipo, detalla la nota oficial de Stellantis, mide 3,76 metros, más corto que el 2CV original. Se situará en la gama entre el Ami y el C3, se fabricará en Europa y recupera guiños del modelo clásico por todas partes: faros redondos separados de la carrocería, llantas de acero de 18 pulgadas inspiradas en las del 2CV, pliegues en el capó heredados del prototipo original y una matrícula que muestra los apodos del modelo en diferentes países. La nota menciona incluso un «gemelo digital universal del neumático» desarrollado con Michelin para supervisar su estado, y un techo solar de lona. Dentro, no hay salpicadero tradicional: una cesta de almacenamiento extraíble sustituye a la consola central, el asiento delantero se puede sacar y la radio, llamada «Radioen», es desmontable y sirve de altavoz fuera del coche. «Reinventar el 2CV no consiste en replicar un coche del pasado», defendió Chardon en la presentación.
El regreso se produce en plena ofensiva de los eléctricos asequibles en Europa, con fabricantes como Dacia o Volkswagen anunciando modelos rivales y una creciente presencia de marcas chinas, en un mercado francés donde los vehículos de batería alcanzaron en septiembre el 42% de las nuevas matriculaciones, según los datos que manejaba Euronews.
Cuándo y dónde verlo
El set del 2CV se instalará en la calle Policarpo Sanz, peatonal y de acceso libre, en el tramo que conecta la Porta do Sol con el centro comercial. A 8 de noviembre la pieza está anunciada y su montaje no está verificado por este medio; la referencia es que estará en el pasillo de luces junto a la caseta de Papá Noel, la calle Disney+ y el reloj de la cuenta atrás. La mejor experiencia será con el alumbrado encendido: el encendido inaugural será el sábado 14 de noviembre a las 20:00, y el horario diario del alumbrado tendrá el encendido a las 18:00, según la programación recopilada por VigoÉ.
La visita encaja además con todo lo que concentra la calle este año: el reloj de la cuenta atrás a unos pasos, el Papá Noel gigante ya instalado, la caseta de Papá Noel y del Cartero Real y, al final de la calle, la Porta do Sol con el gran árbol y el carrusel que vuelve a la plaza.
Para llegar, lo práctico es dejar el coche en un parking y moverse a pie; las opciones están en nuestra guía para aparcar en el centro de Vigo para ver las luces. Y si te interesa el resto del despliegue de este año, los números completos están en la Navidad de Vigo 2026 en cifras y la jornada grande, en el especial del encendido del 14 de noviembre.
Tampoco es la única figura pendiente: la gran bola de Urzáiz espera aún su Papá Noel «escalador», según Metropolitano, de modo que la decoración del centro seguirá cambiando en los próximos días, de cara al encendido del 14.
Cuando el set esté instalado, lo verificaremos sobre el terreno o con imagen de fuente fiable y actualizaremos esta pieza con la confirmación y las fotos.
Fuentes
- Metropolitano, 7 de noviembre de 2026 (set del 2CV en Policarpo Sanz, colores, ubicación e historia del modelo en Vigo): metropolitano.gal.
- Stellantis Media, 28 de noviembre de 2023 (nota oficial del 75 aniversario: historia del 2CV y de la fábrica de Vigo): media.stellantis.com.
- Euronews, 12 de octubre de 2026 (2CV Concept: finales de 2028, 80 aniversario, posible versión furgoneta y declaraciones de Chardon): es.euronews.com.
- El País, 17 de diciembre de 2009 (280.000 unidades del 2CV montadas en Vigo, primeras AZU y peso de la planta): elpais.com.
- Faro de Vigo, 29 de septiembre de 2012 (firma del convenio de 1957 y primeros años de la factoría): farodevigo.es.
- VigoÉ, 7 de noviembre de 2026 (horarios del alumbrado y programación): vigoe.es.
- Stellantis Media, 12 de octubre de 2026 (nota oficial del 2 CV Concept: 3,76 m, precio de salida previsto de unos 15.000 euros, peso que apunta a una tonelada y gama en 2028): media.stellantis.com.



